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Las elecciones estadunidenses de 2012 sentarán dos records nacionales: serán las más caras de su historia y verán el mayor número de anuncios políticos en ese país.
De acuerdo con diversas fuentes, el costo de las campañas electorales presidenciales, legislativas y estatales- puede llegar a cerca de nueve mil 900 millones de dólares y el total de anuncios de televisión que habrán visto los estadunidenses durante la temporada pre y electoral que comenzó en 2011 hasta el 30 de octubre de 2012 estará en por lo menos cuatro millones de spots.
El énfasis en la publicidad por televisión es simple. En términos de penetración, “todavía es el arma nuclear”, según expresión de David Axelrod, director de comunicaciones en la campaña de reelección del presidente Barack Obama y su asesor en la campaña de 2008, durante un discurso a los concesionarios de la industria de televisión por cableen 2011.
En términos reales, nadie sabe con exactitud lo que se va a gastar o el número de anuncios políticos que habrán de ser transmitidos por radio o por televisión, pero el cálculo más bajo es de siete mil millones de dólares, que es lo que costaron las elecciones presidenciales de 2008 y el más alto, un estimado de la empresa especializada “Burrelland Associates”, de nueve mil 839.5 millones, 40.9 por ciento de aumento.
La diferencia se halla en dos factores: por un lado una decisión de la Suprema Corte de Justicia en 2010, que literalmente permitió que grupos “ajenos” a las campañas hagan publicidad política sin estar sujetos a los reglamentos que deben acatar partidos y candidatos: los llamados “SuperPACS” (Supercomités de acción política).
El otro factor está en la inversión en televisión: la inversión en las cadenas y estaciones tradicionales será de cinco mil 640.3 millones contra cuatro mil 319.8 millones en 2008, mientras que las cadenas de cable verán duplicados sus ingresos por publicidad política: de 468 millones a 938 millones de dólares: el ingreso de la televisión por anuncios políticos será este año de seis mil 578.3 millones de dólares.
Y si el precio parece alto, la realidad es que el cálculo incluye no sólo la carrera presidencial, sino la inversión en los 33 escaños senatoriales y 435 curules legislativas sujetas a renovación, así como 13 gubernaturas, cinco mil 984 asientos en 43 legislaturas estatales, y funcionarios municipales en13 mil condados (equivalente a municipios) del país.
De acuerdo con Kip Cassino, vicepresidente del grupo de análisis de publicidad “Kantar Media”, la diferencia es que ahora hasta candidatos locales, como los aspirantes a concejal o a presidir juntasde educación, buscan publicitarse portelevisión.
Los antecedentes favorecen esa idea: la eleccióndel presidente Obamaen 2008 fue favorecida por su campaña en televisión y su posibilidad de invertir mucho más que su rival republicano, John McCain.
En las recientes “primarias” republicanas, una masiva campaña de anuncios negativos por Mitt Romney y sus aliados en Florida “descarriló” la que parecía resurgente candidatura de Newt Gingrich, luego de una formidable victoria en Carolina del Sur.
Ciertamente, un “arma nuclear”. La inversión se reflejará enel número de anuncios, especialmente en los dos meses de lo que es este año una campaña oficial abreviada -aunque en realidad lleva casi un año en desarrollo-: el récord actual de anuncios en un mes ocurrió en octubre de 2010, una de las campañas legislativas más costosas y competidas de la historia: de acuerdo con la empresa de mediciones “Nielsen”, mientras en octubre de 2008 los estadunidenses fueron sujetos a 1.41 millones de anuncios, dos años después fueron “bombardeados” con 1.48 millones de anuncios por televisión.
En total, en 2010 el número de anuncios políticos fue de dos millones 870 mil 250 por ciento de incremento respecto a 2002, gracias. Pero en términos de publicidad, lacampaña de 2010 fue comparada a una bicicleta con llantas de entrenamiento.
“Las ruedas de protección se van en 2012... habrá gasto de grupos más grandes y no sólo de un lado, sino de los dos”, manifestó Kenneth Goldstein, presidente del grupo de análisis “Kantar Media”.
Para “Kantar Media”, además, el tono de la publicidad este año será negativo de forma abrumadora: en los primeros cuatro meses del año, más de 52 por ciento de los anuncios ha sido negativo, contra 8.6 por ciento en el mismo periodo de 2008.
Para especialistas y puristas la razón no es secreto: el impacto de los “SuperPACs”, que no tienen que declarar el monto de sus recaudaciones ni explicar sus gastos, puede ser superior fácilmente a los mil millones de dólares.
Y eso, amén de que tanto Obama como su presunto rival republicano, Mitt Romney, tienen una enorme capacidad para recaudación de fondos.
Peor aún, de acuerdo con el “Wesleyan Media Project” (Proyecto de Medios de la Universidad de Wesley), establecido para hacer un seguimiento de la publicidad y los gastos de campaña, de los 207 mil 226 anuncios políticos emitidos por televisión entre el primero de enero de 2011 y el 22 de abril de 2012, 60 por ciento habían sido pagados por grupos presuntamente alejados de los candidatos.
El número total fue inferior al de spots emitidos en el mismo periodo de 2010 (299 mil 684), pero de acuerdo con una opinión ampliamente compartida por analistas políticos y de mercado, la realidad es que Obamano tuvo rivales por la nominación demócrata, y por otro que los aspirantes en el Partido Republicano sostuvieron una veintena de debates entre mayo de 2011 y febrero de 2012.
Con todo, si en 2008 la campaña de Obama estableció un “record” al recaudar unos 760 millones de dólares, ahora se espera que establezca una nueva marca y que para el 6 de noviembre haya logrado superar la cifra de un mil millones de dólares.
Y de acuerdo con todas las expectativas a su rival, Romney, no le irá muy a la zaga.
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